miércoles, 10 de noviembre de 2010

Bojacá

Bojacá, que en el lenguaje de los chibchas significa “cercado morado” y que en tiempos anteriores a la conquista debió poseer gran importancia económica, social y religiosa.

Las campanas inician su fulgor a las siete de la mañana con la culminación de la primera misa del día y la bendición de la Virgen de Bojaca, (patrona de los conductores) a un gran numero de familias y sus vehículos apostados a la entrada de la iglesia; este celebración religiosa se realiza semanalmente y a hecho de Bojaca cuna del turismo religioso en Cundinamarca.
Bojaca se encuentra a 2.598 metros sobre el nivel del mar, con una temperatura promedio de 10 grados y 6.000 habitantes, limita al occidente con los municipios de Anolaima y Alban, al oriente con Madrid y Mosquera, al norte con Facatativa y Zipacón y al sur con Soacha y San Antonio de los Baños.
A las diez de la mañana y cuando el sol roza juguetonamente con la silueta de la cúpula de la iglesia central, la segunda oleada de visitantes se toman la plaza principal y con ellos llegaba el alboroto que anuncia a los habitantes del pequeño municipio que inicia el fin de semana; la romería de turistas y caminantes que visitan este viejo pueblo indígena incrustado en el extremo occidental de la sabana de Bogotá viajan 50 minutos desde la capital para recorrer los antiguos caminos de piedra construidos por los españoles como vía de acceso a rió Grande la Magdalena sobre el año 1500 y desde allí pasar a Cali y el pacífico..

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